¿Por qué?

La industria textil es responsable de hasta el 10% de los gases de efecto invernadero globales emitidos en el mundo y libera entre 2 y 3.29 mil millones de toneladas de CO₂e en nuestra atmósfera cada año, según datos de Quantis. La limpieza y eliminación de prendas (que terminan con demasiada frecuencia en el vertedero) sólo incrementa este impacto, que está aumentando a medida que la gente compra cada vez más cosas. Si no cambiamos de rumbo —y pronto—, generaremos efectos catastróficos potenciando el cambio climático.

¿Dónde estamos?

Durante años, hemos estado trabajando dentro de nuestro propio negocio y en toda nuestra cadena de suministro para reducir nuestra huella ambiental. Aún no es suficiente.

Estamos esforzándonos para alcanzar el 100% de energía renovable para nuestras tiendas, oficinas y centros de distribución propios y operados a nivel mundial, pero el verdadero desafío proviene de la fabricación de materiales, que representa alrededor del 85% de nuestras emisiones cada año. Asumimos la responsabilidad de todo esto y estamos decididos a trabajar con nuestros socios y proveedores para conservar agua, eliminar toxinas y reducir emisiones siempre y donde sea posible.

En 1996, cambiamos a usar sólo algodón cultivado orgánicamente en todos nuestros productos hechos con algodón virgen y seguimos aumentando el uso de materiales preferentes, pasando del 43% en toda nuestra línea de productos en 2016 al 88% en 2022 (los materiales preferentes incluyen algodón orgánico y algodón orgánico Regenerativo, cáñamo, poliéster reciclado y nylon reciclado, entre otros.)

A lo largo de los años, hemos cofundado o nos hemos unido a numerosas coaliciones progresistas para cambiar la industria, incluidas la Fair Labor Association, la Sustainable Apparel Coalition y B Lab. Al hacerlo, nos hemos enfocado colectivamente en mejorar las vidas y los lugares de trabajo de las personas en todo el mundo, utilizando datos para identificar los desafíos más urgentes de la industria y asegurándonos de equilibrar las necesidades de nuestro negocio con las de la sociedad.

Y hay un papel para nuestros clientes también. Estamos enseñando a las personas a cuidar de las cosas que ya tienen (con el menor consumo de energía posible) y recordándoles por qué la chaqueta que ya tienen es la mejor para el planeta. Aprende más aquí.

¿Qué sigue?

Como empresa, nunca nos ha gustado hablar de cosas que vamos a hacer, solo de las cosas que ya hemos hecho. Sin embargo, hicimos una excepción para nuestros objetivos climáticos porque queremos que todos nos hagan responsables. Aquí hay tres grandes hitos en los que estamos trabajando:

  1. Para 2025, eliminaremos el material de petróleo virgen en nuestros productos y sólo utilizaremos materiales preferentes.
    Estamos reduciendo nuestra dependencia de los combustibles fósiles creando productos con poliéster reciclado, como nuestras chaquetas Better Sweater®. Desde el otoño de 2019, este cambio en todos nuestros productos de poliéster reciclado ha ayudado a mantener alrededor de 153 millones de libras de CO₂ fuera de la atmósfera, en comparación con sus contrapartes vírgenes según datos del Higg Materials Sustainability Index, versión 3.6. Mirando hacia el futuro, estamos trabajando para obtener el 50% de los materiales sintéticos de corrientes de residuos secundarios para 2025.
  2. Para 2025, nuestro empaque será 100% reutilizable, compostable en casa, renovable o fácilmente reciclable.
    Estamos en camino. Para nuestras etiquetas y empaques, estamos usando tinta de algas, eliminando plásticos y utilizando tecnología de códigos QR para reducir la cantidad de papel utilizado en etiquetas e insertos de productos en 100,000 libras al año.
  3. Para 2040, seremos Net Zero (Cero Neto) en toda nuestra empresa.*
    Estamos trabajando para reducir nuestra huella al camino necesario del "1.5°C", principalmente fabricando nuestros productos con menos impacto. Como la chaqueta Nano Puff®, que en 2020 cambió a usar 100% poliéster reciclado postconsumo, reduciendo las emisiones a casi la mitad. También estamos apuntando a reducir las emisiones en la cadena de suministro, financiando auditorías energéticas, lo que llevará a proyectos significativos en nuestros proveedores más importantes. Cuando hayamos reducido las emisiones de un producto y su cadena de suministro al mínimo posible, invertiremos en soluciones climáticas para alcanzar el Cero Neto. Pero también sabemos que eso no es suficiente. La prioridad no es compensar las emisiones, es eliminarlas.

¿Quieres saber más sobre nuestros objetivos? Haz clic aquí.

(*)Para nuestros colegas interesados en el clima: Nos hemos comprometido a alcanzar emisiones netas de gases de efecto invernadero en toda la cadena de valor para 2040, lo que significa que reduciremos nuestras emisiones absolutas de Alcance 1, 2 y 3 en un 90%. Nuestro objetivo de reducción de emisiones para alcanzar el Cero Neto fue validado por la iniciativa Science Based Targets en abril de 2023. Nuestras diversas fuentes de emisiones se dividen en tres categorías: Alcance 1; se refiere a las emisiones de gases de efecto invernadero que provienen de fuentes que Patagonia controla directamente, como emisiones de vehículos en el sitio y combustión de combustible en el sitio. Alcance 2; se refiere a las emisiones indirectas de gases de efecto invernadero causadas por la electricidad, calefacción o vapor comprados para nuestras sedes, tiendas minoristas y otras instalaciones propias y operadas. Alcance 3; cubre otras emisiones indirectas, incluidas las emisiones de gases de efecto invernadero de la fabricación y el transporte de materiales y productos terminados que entran en nuestros productos.